Acércate a disfrutar de este lugar mágico, naturaleza salvaje, únicamente habitado por fauna y flora atlántica, donde el tiempo parece detenerse:
- Visita su faro y la Casa de la Sirena que con sus cantos alertaba a los marineros de las inclemencias del tiempo, a 2 kms del embarcadero.
- Observa los senderos que bajan por los espectaculares acantilados, utilizados por los percebeiros para descender en busca del preciado manjar.
- Disfrutar de su pequeña playa, al lado del embarcadero.
Las Sisargas son un archipiélago formado por tres islotes independientes: la Grande, la Chica y la Malante.
Desde el pequeño embarcadero de la Sisarga Grande, al lado de la playa, parte un sendero de unos 2 kilómetros hasta el faro. Construido en 1853, es uno de los faros más antiguos de la Costa da Morte junto con el de Fisterra. Desde la playa de Caión se ve perfectamente, fíjate por la noche: emite 3 fulgores de luz blanca cada 15 segundos.
Las Sisargas son un importante refugio para las aves marinas, algunas de ellas en peligro de extinción, y zona de paso para aves migratorias. De hecho, el archipiélago está declarado Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) dentro del LIC Costa da Morte – Rede Natura 2000. También son muchas las especies de flora endémicas como varios tipos de Armeria maritima que tiñen de rosa las islas durante la floración estival.
Las islas también han sido objeto de numerosas leyendas, entre las que destaca la de la Ermita de Santa Mariña, supuestamente destruida en el siglo XVI por el mismísimo pirata inglés Francis Drake. Para corroborar la leyenda, encontramos unos restos arqueológicos muy próximos a la Playa das Cunchas que podrían ser los cimientos del citado templo.